Diagnóstico de alergia

Allergo Natur brinda ayuda con una cantidad considerable de información que permite tomar el control de su alergia a los ácaros del polvo. Es importante que reconozca su alergia rápidamente y actúe en consecuencia.

En naciones industriales, casi una de cada diez personas desarrolla una alergia a los ácaros del polvo durante el transcurso de su vida. Este problema se ha expandido especialmente en los EE. UU, Australia, Asia y Europa. Representa aproximadamente un cuarto del total de las alergias que se producen, siendo los ácaros del polvo el segundo desencadenante de alergias más frecuente. Con frecuencia, los síntomas de la alergia a los ácaros del polvo son similares a los de otras alergias, tales como la fiebre del heno, lo que hace que sea difícil establecer un diagnóstico. Sin embargo, existen procedimientos de prueba para la identificación específica de la alergia a los ácaros del polvo.

Anamnesis

La anamnesis es el primer paso en el diagnóstico de alergia. En este contexto, el alergólogo debe preguntar qué síntomas ocurren y en qué momento se presentan. Síntomas fuertes en primavera y verano, por ejemplo, pueden indicar que existe una alergia al polen, a la vez que si los síntomas se presentan durante todo el año, especialmente durante la noche o temprano por la mañana cuando la calefacción está encendida, podría ser un indicativo de una alergia a los ácaros del polvo.

Prueba de punción

A fin de corroborar una sospecha existente, el alergólogo normalmente realiza una llamada prueba de punción. En este contexto, se colocan soluciones normalizadas que contienen diversos alérgenos en el antebrazo.

Si se produce hinchazón o enrojecimiento en las áreas de la piel que se pusieron a prueba luego de 15 a 20 minutos, se asume que se produjo una reacción alérgica a la sustancia correspondiente.

Prueba de sangre

Investigaciones recientes han demostrado que la prueba de punción por sí sola es incapaz de constituir un diagnóstico claro para determinar si existe o no una alergia por alérgenos del polvo. Es por esto que se recomienda realizar una prueba de sangre adicional. Según la sospecha del diagnóstico, se puede someter la sangre a diversas pruebas. La determinación de la cantidad total de anticuerpos IgE brinda los primeros indicios acerca de una potencial reacción alérgica. La IgE (inmunoglobulina E) es un anticuerpo que se produce en concentraciones fisiológicas apreciablemente menores que otros tipos de anticuerpos. El aumento de la concentración de IgE también puede indicar una reacción alérgica. Sin embargo, la cantidad total de IgE es muy inespecífica, ya que puede aumentar con diferentes reacciones alérgicas y autoinmunes. No obstante, la determinación de la IgE específica brinda información útil acerca de la existencia de una potencial alergia. En este contexto, se está investigando si existen anticuerpos IgE específicos en la sangre contra ciertos alérgenos y en qué concentración. Junto con el recuento total de IgE, el resultado brinda un informe acerca de si existe una sensibilización a dichos alérgenos. La concentración medida generalmente se correlaciona de manera deficiente con la gravedad de los síntomas del paciente.

Prueba de exposición nasal

La última etapa del diagnóstico de alergias, especialmente en el caso de la alergia por ácaros del polvo domésticos, es la denominada prueba de exposición nasal. Esto proporciona información con respecto a si una sensibilización existente efectivamente lleva a síntomas alérgicos en el paciente afectado. Luego de una evaluación del estado inicial de la mucosa nasal del paciente, el alergólogo introduce una solución de control, además de los supuestos alérgenos, dentro de la nariz. En caso de que se produzcan síntomas alérgicos en el transcurso de los siguientes 15 a 20 minutos, se considera que la alergia ha sido confirmada.